Nada volverá a ser como antes.
Ahora eres un héroe sin ilusión.
La tristeza se refleja en tus ojos
Nada volverá a ser como antes.
Ahora eres un héroe sin ilusión.
La tristeza se refleja en tus ojos
Te escribo sin que lo sepas.
Te escribo para amarte.
Te quiero aunque nunca pueda abrazarte.
El amor no siempre es justo, ni sencillo, ni fácil.
Preferí decirte, te quiero, aunque jamás te veré.
No me arrepiento de lo que hice.
Hubiera dolido más no hacerlo.
Las cosas cambian.
Las personas se van.
Los silencios ya no pesan.
Los recuerdos ya no duelen.
El amor murió antes de nacer.
Llega un momento en que las palabras no sirven.
Las canciones no bastan.
Todo muere en algún momento.
El amor también caduco.
Un día te levantarás y tu mundo habrá desaparecido.
No quedará nada.
La gente habrá cambiado para siempre.
Se sentía fuera de lugar.
En una época hostil.
Le había tocado vivir un tiempo con el que cada día encajaba menos.
Todo le parecía frío y extraño.
Vivía en un tiempo ambiguo y superficial.
Se preguntaba si en algún lugar habría un amor para él.
Un día se levantó el mundo que había conocido, ya no existía.
Solo en su mente guarda gratos recuerdos.
A su alrededor no quedaba nada.
El paso del tiempo le había convertido en un ser fuera de lugar.
En otro sus palabras habían encendido algún corazón.
Ya no quedaba del mundo de romanticismo que adoraba.
Su imagen presidía sus noches.
Era su inspiración.
El último requiebro que había pronunciado era para ella.
No sirvió de nada, un silencio atenazador envolvió aquel momento.
Solo quedo su fotografía en la mesa de noche testigo de lágrimas silentes.