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SECCIONES

LETRA

Escribir sin destino no está mal.
Escribir al aire no duele tanto.

EN EL AIRE

 Era un día cansado.

Era un día aburrido.

Ya no hay nombres.

No vale la pena.

Ahora la pluma volará sin dueña.

La pluma volará sin ataduras emotivas.

No dolerá a nadie.

No provocará celos.

No dolerá.

Ahora sus palabras quedarán donde siempre están seguras en el aire.

MALOS TIEMPOS

 Malos tiempos para la lírica.

Tiempos difíciles para ser romántico.

Tiempos oscuros para expresar emociones.



INCORRECTO

Siempre aposto a caballo errado.

Se vuelve atrás en ocasiones.

 En la lotería nunca dejo de ser un perdedor.

Siempre salió el número incorrecto.

NADA QUE DECIR

 Las canciones ya no duelen.

Tu ausencia ya no pesa.

Mi corazón puede volar sin ti.

No siempre triunfa el amor.

La colección de amores no correspondidos crece.

RECUERDOS

 Tu recuerdo inspira mis dulces palabras.

Tu recuerdo provoca los suspiros de mi corazón.
Tu voz enciende mi pasión.
Tu esencia envuelve mi corazón.
Eres mi paz y mi calma.
Eres la dueña de mis pensamientos.
Eres la dueña de mis palabras.

SIEMPRE EN TI

 Siempre pienso en ti.

Cualquier pretexto me sirve para recordarte.

Busco un pretexto para encontrarte.
Me agrada escribirte, aunque mis palabras no lleguen a ti.
Busco miles de pretextos para quererte.
Busco el camino a tu corazón.
Añoro tu voz todos los días.
Siempre pienso en ti.

COBARDES

Amores como el tuyo no interesan.
Amores con fecha de caducidad.
Sin despedida alguna.
No soy un peluche que puedas arrinconar en un trastero.
No seré quien te llore.
No volveré a buscarte ni a decirte nada.
Amores cobardes no interesan ni aportan.
Sé feliz.
No te costará olvidar.
Llegará un momento que no dolerás.
No encontrarás a nadie tan paciente como para aguantar todas tus nubes y tormentas.
No me pesa tu ausencia, tampoco dolera.
Me voy con la conciencia tranquila, te traté lo mejor que te dejaste.
Sabedor que a tus ojos el malo siempre seré yo.
Tampoco importa ya.
El cariño que te tengo lo tiraste a la basura.
Un día la soledad te destruirá, quizás ese día me recuerdes, pero ni tu memoria ni el tiempo harán que pronuncies mi nombre.
Siempre te digo adiós, no tengo por qué esperar ni fingir.
Para mí dejaste de existir desde momento que te marchaste sin despedirte como haría un corazón cobarde.