El tiempo carece de importancia si ella inunda con su sonrisa sus días.
EN SU ALMA
Se convirtió en su amor inalcanzable de mirada y nombre inolvidable.
Su voz quedó pegada a su corazón.
MIL VECES
Otros brazos le abrazarían en las noches de lluvia.
Era su pretexto para escribir, aunque nunca amanecería en sus brazos como había soñado tantas veces.