Un día su corazón se cerró para siempre.
Todos los días llovía en su corazón.
No se puede vivir de recuerdos.
No se puede vivir de amores a distancia.
No se puede vivir solo de anhelos.
Su corazón se cansó de esperar el amor.
Sus sienes se llenaron de plata.
Sus días eran simples y silenciosos.
Su corazón se fue apagando sin haber amado jamás.
No fui valiente para decirte cuanto te quiero.
No fui valiente para lanzarme en tus brazos.
No fui valiente para decirte que soñaba contigo.
El tiempo nos alejó.
Mis besos para ti quedaron en un cajón.
Ahora eres un recuerdo dulce que me ayuda a escribir.
Te escribo una vez más, aunque sé que no me leerás.
No sé cuánto tiempo hace desde que te conozco perdí la cuenta de los besos que no te di.
Eres ese gran amor que no se olvida.
Eres ese gran amor que el tiempo no marchita.
Eres ese gran amor que mis noches habita.
Me fascina el brillo de sus ojos.
La fuerza de su mirada es tan fuerte que no deja indiferente.
Podría robarme el corazón en suspiro.
Es tanta la belleza de su mirada que a veces intimida.
Me pregunto si las palabras serán las justas o me quedaré otra vez naufrago de su mar.
La joya que preside su boca podría hacer enloquecer al corazón más cuerdo.
Es un motivo para escribir.
Es un motivo para soñar.
Es un motivo para dejarme sin aire.
Es lo más tentador que un hombre puede encontrar.
Es un universo de misterio y belleza que no se puede olvidar.
La primera vez que la vi me intimido.
La segunda pensé es imposible ser tan hermosa.
Hoy sé que para mí es inspiración.
Hoy sé que si me pregunto escribo recordando su esencia.
La chica de ojos verdes profundos y misteriosos han hecho que estas líneas sean una realidad.
La joya que corona su cara es una piedra preciosa o una dulce tentación que importa.
Nada hay más hermoso que recordarla.
Las musas existen y su belleza lo confirma.
Los ojos de una mujer son la llave que abre el corazón de un hombre.
Ojos como los suyos te pueden robar el alma en un segundo.
Nada hay más enigmático que dejarse arrastrar por el mar de sus ojos.
Simplemente la belleza es ella.
Las palabras sobran.
Es el ser más hermoso que he visto en siglos.
Como todas las princesas vuela alto y es difícil de olvidar.
Soñando con las rosas que adornan su boca.
Ojos capaces de derretir el alma.
Ojos capaces de robarte el corazón.
Ojos llenos de fuerza.
Ojos capaces de enamorar en segundos.
Si la pasión tiene un nombre no me cabe duda que es el suyo.
Es pura inspiración.
Sé que, aunque pasen mil años no olvidaré esa mirada tan profunda y misteriosa como el mar.
Solo sé su nombre.
El turquesa de su mirada me fascino
volviendo a escribir desde lo más profundo de mi corazón.
Su
mirada me embruja.
Es de esas miradas que te traspasa el alma
haciendo que el corazón anestesiado por el paso del tiempo resurja.
Uno
nunca se cansa de perderse en el fondo de sus ojos cautivadores y misteriosos.
A veces me pregunto si ella es real o
fruto de una ensoñación.
Es tan hermosa que mirarla es la mejor forma de abstraerse de todo.
Las palabras se quedan cortas ante tanta belleza.
Hace que el corazón la guarde para
siempre.
Ella es mágica.
Ella es inolvidable.
Es una musa de verdad.
Pensé que las musas no existían, pero
ahora sé que habitan entre nosotros.
Nada más dulce que nadar en su mar.
El mar de su mirada.
Es una musa lejana de la que solo sé su
nombre.
Nada es comparable a ella.
Es un tesoro con nombre de mujer.
Los rechazos endurecen el alma.