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SECCIONES

NAVEGANTE

 Me sumerjo en tu mirada.

Tus labios roban mi calma.

Eres parte de mí.

El mar de tu mirada es mi paz.

Eres mi calma.

Templas mi alma.

Envuelves mis sentidos.

Tientas mis dedos.

Enciendes mis suspiros.

Navego en ti cada día.

CUIDAD

 La nostalgia es dulce como tu recuerdo.

La nostalgia es adictiva como tus besos.

La nostalgia vive en mí desde que te fuiste.

Los días son más largos.

La ciudad es más fría y más gris.

SIN TREGUA

 Ya no duelen los silencios.

No duelen las ausencias.

Solo pesa el tiempo malgastado buscando sin tregua.

APAGADO

 El corazón se marchitó.

Los sueños se esfumaron.

Las ilusiones quedaron en nada.

La tristeza anidó en corazón.

Se quedó esperando al amor y por el camino su alma se apagó.


APRENDI

Aprendí a escribirte sin nombre.

Sin palabras.

Sin motivos.

Sin pretextos.

Sin excusas.

Aprendí a quererte sin medida.

Sin pedir nada.

Aprendí a vivir la tormenta en silencio.

GRISES

 No habrá más silencios.

No habrá más lágrimas.

No habrá más días grises.

AMABLE

 El calor de tu mano sobre la mía,

Como bálsamo calma mi melancolía.

Tu ternura es refugio en mi soledad,

Tu mirada, mi cielo, mi todo, tu amabilidad.

FUGAZ

 El amor surgió entre nosotros de pronto,

Cuál mariposa que vuela ligera al punto.

Voló lejos tan rápido como llegó,

Dejando en mi alma su recuerdo bonito.

GENTIL

 Mi corazón encantado

Mi corazón latió más fuerte aquel día,

cuando te vi sonreír con dulzura mía.

Un rayo de tu mirada, un gesto sutil,

Me reveló el tesoro de tu amor gentil.

VOLAR

 En su mirada encuentro un universo,

donde se esconden secretos y misterios.

Sus ojos, dos luceros brillantes,

que iluminan mi camino en instantes.


En ellos veo la pasión y el deseo,

reflejados como fuego en su mirar.

Una chispa que enciende mi corazón,

y me hace soñar sin cesar.


Sus ojos hablan sin decir una palabra,

me cuentan historias que solo yo puedo escuchar.

En cada parpadeo, un suspiro se desata,

y mi alma se pierde en su mirar.


Esos ojos, ventana al alma,

donde encuentro la calma y la paz.

En cada pestañeo, una caricia,

que me envuelve en su dulce abrazo fugaz.


En su mirada encuentro mi refugio,

donde puedo ser yo mismo sin temor.

Un lugar donde el amor florece,

y se convierte en la más hermosa flor.


Así es la mirada de una mujer,

un tesoro que no tiene igual.

Un regalo divino que me hace sentir,

que en sus ojos puedo volar.