No hay que arrastrarse enternamente.
OLEAJE
Oda al Mar
Introducción
En el vasto lienzo azul, el mar se despliega,
como un poema sin fin, donde el tiempo se juega.
Susurros de olas, un canto profundo,
reflejan los sueños de un mundo fecundo.
La Dualidad del Mar
Es calma y tormenta, en su esencia se encuentra,
el amor y el miedo, en su abrazo se enfrenta.
Profundidades oscuras, misterios ocultos,
y en su superficie, reflejos tumultuosos.
Conclusión
Oh mar eterno, guardián de la vida,
tu voz es un eco que nunca se olvida.
En cada ola, un verso que canta,
y en cada marea, la historia que encanta.
DESAMOR
Ecos del Desamor
Reflejos de la Pérdida
En el ocaso de un amor marchito,
las sombras danzan en la penumbra,
y el eco de susurros, un grito,
se ahoga en la tristeza que deslumbra.
Las promesas, dulces como el vino,
se tornan amargas en la memoria,
y el tiempo, cruel arquitecto divino,
rompe los lazos, ahoga la historia.
Caminos paralelos, nunca cruzados,
la ausencia pesa como un plomo,
y en cada paso, recuerdos cargados,
la risa se quiebra, se vuelve lomo.
El amor, un fuego que se ha apagado,
quema en el pecho un dolor profundo,
y en el silencio, el corazón cansado,
se aferra a esperanzas de un mundo fecundo.