Los pájaros cantan siempre, aunque no haya espectadores.
Las palabras en un papel jamás se olvidan.
Los pájaros cantan siempre, aunque no haya espectadores.
Las palabras en un papel jamás se olvidan.
Buscaré el azul de sus ojos, me hundiré en el mar de su mirada.
Guardaré su recuerdo en un lugar donde guardo el corazón.
Me quedaré en el mar de sus ojos un rato infinito.
Me imaginaré la rosa de su boca posándose sobre mi frente.
El tiempo se detendrá solo hasta el amanecer.
Despertaré con su dulce e inolvidable esencia.
Las palabras perdieron su valor.
Los amores lejanos duelen más que una puñalada a traición.
Los odios calculados alejan al corazón más paciente.