No te alcanzare jamás.
Eres un recuerdo dulce que vive en mí.
Seguiré escribiéndote, aunque no hablemos hace años.
Seguiré escribiéndote, aunque no me recuerdes.
Seguiré escribiéndote, aunque me hayas olvidado.
Siempre vivirás en mi corazón.
Los sueños son el refugio de los malos momentos.
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