Todo lo que puedo darte no es tangible.
No tengo nada valioso más que mi corazón, quizás sea poco para ti.
No tengo nada que darte que no sea mi ilusión de quererte.
No tengo más que palabras dulces que regalarte.
Los sueños son el refugio de los malos momentos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario