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SECCIONES

A NINGUN LUGAR

Escribirte con los ojos llenos de lágrimas es costumbre ya.
Escribirte sabiendo que no me leerás es habitual.
Escribirte sabiendo que solo sonreirás y nada dirás es lo normal.
Nada me importa ya.
Sigo aquí escribiendo por ti, aunque de nada servirá.