Ya no espero.
Ya solo creo en una persona.
Ya solo el tiene mi vida en sus manos.
Cuando los rechazos y las lagrimas lo inundan todo.
Dios es el único que no baja a darte con una espada en la cabeza.
Ya no espero.
Ya solo creo en una persona.
Ya solo el tiene mi vida en sus manos.
Cuando los rechazos y las lagrimas lo inundan todo.
Dios es el único que no baja a darte con una espada en la cabeza.
La herida es profunda.