Hubo un tiempo en el que pesaba comerse el mundo.
Pero la tristeza lo devoro a él.
Te escribo sin que lo sepas.
Te escribo para amarte.
Te quiero aunque nunca pueda abrazarte.
El amor no siempre es justo, ni sencillo, ni fácil.
Preferí decirte, te quiero, aunque jamás te veré.
No me arrepiento de lo que hice.
Hubiera dolido más no hacerlo.
Las cosas cambian.
Las personas se van.
Los silencios ya no pesan.
Los recuerdos ya no duelen.
El amor murió antes de nacer.
Llega un momento en que las palabras no sirven.
Las canciones no bastan.
Todo muere en algún momento.
El amor también caduco.
Un día te levantarás y tu mundo habrá desaparecido.
No quedará nada.
La gente habrá cambiado para siempre.
Se sentía fuera de lugar.
En una época hostil.
Le había tocado vivir un tiempo con el que cada día encajaba menos.
Todo le parecía frío y extraño.
Vivía en un tiempo ambiguo y superficial.
Se preguntaba si en algún lugar habría un amor para él.
Lo duro es volver a empezar.