Todo tiene fecha de caducidad en la vida.
El tiempo borra recuerdos y heridas.
Había pensado en escribirte, pero no tengo nada que contar.
Han pasado demasiadas lunas desde que nos conocimos.
Hoy somos dos miradas perdidas en el tiempo.
No sirven las palabras. Las lágrimas no pueden cerrar heridas. En el mundo siempre habrá corazones solitarios.
La herida es profunda.