Los días sin sus ojos son grises.
Las noches sin ella son un territorio yermo.
Soñó con una historia de amor que jamás llego.
Las únicas palabras que conoció no fueron cercanas.
Aprendió que hay corazones que jamás volarían emparejados.
No hay mayor fracaso que no tener a nadie junto a quien amanecer.
Las lágrimas y las tormentas conquistaron su corazón hasta el día de su muerte.
Nunca tuvo un amor de verdad de esos que dejan huella.
No encontró una mujer con la que envejecer.
Se sintió maldito.
Busco sin éxito su historia de amor.
Recibió negativas sin descanso.
El dolor habitó para siempre en su corazón.
La herida es profunda.