Me gusta tu mirada.
Perderme en el mar de tus ojos.
Me gusta soñar con besar tu boca.
Me gusta perderme en ti.
Soñar con noches de besos de fresa y aroma a miel.
Anhelo amaneceres en tus brazos.
Confundo al horizonte en su silueta.
Con las estrellas que caen al vacío, como ojos marinos...
Sus labios de zafiro besan como cofre lleno de piedras preciosas. Así, afortunado.
Pero este amor lejano, de rebelde tiempo...
De días lentos. De noches sin ti.
Deslumbra mí sueño de pasión, deseo por ti.
Con la intensidad de saberte libre pero lleno de ti.
Cansado de que todas las canciones de amor me recuerden a ti.
Cansado de hablarle a las estrellas de ti, me decidí a escribir para ti.
No importa que nunca leas esto.
El amor nunca se destruye, solo se guarda en el corazón esperando una ocasión para desplegar sus alas.
No podrás destruir mi corazón.
No podrás destruir mi amor por ti.
Por lejos que te marches siempre vivirás en mí.
No importa cuando leas esto.
Jamás te olvide.
Nunca sabrás el amor que hay en mi corazón.
Nunca sabrás los besos que guarde con tu nombre.
Nunca sabrás todas las palabras que escribí.
Nunca sabrás todos los domingos que pensé en ti.
Nunca sabrás todas las lagrimas con tu nombre que guarde en mi corazón.
Nunca sabrás cuándo odio mi vida sin ti.
Me quedare recordando tu sonrisa.
Me quedare recordando tu mirada.
Me quedare pensando en ti, mientras transcurre el tiempo.
Les hablaré a las estrellas de ti.
Mientras otros brazos te amaran para siempre.