Las brújulas se rompen.
No me quedan fuerzas.
No me quedan lágrimas.
Casando de perguir todo.
Hay corazones hundidos.
No me quedan fuerzas de seguir.
No me quedan fuerzas para sonreír.
Hoy como ayer todo es oscuridad.
No hay noche sin recuerdos.
No hay noche sin lágrimas.
No te buscaré más.
No todo dura para siempre.
Escribir es vivir.
Escribir es respirar.