De suaves patas, vienes y vas,
como un ángel, sin hablar.
Eres sol de mis días,
Cuando me vaya no me lloréis.
No temo a la muerte.
Los momentos familiares son los únicos que me llevaré a la tumba.
La ambigüedad tiene sus ventajas.
No espero nada.
La costumbre es ser invisible.
Convivir con el dolor quema.
La soledad es fiel.
Los buenos tiempos quedarán lejos.