Odio las despedidas.
Odio las buenas palabras.
No me gusta decir adiós.
Los pájaros cantan siempre, aunque no haya espectadores.
Las palabras en un papel jamás se olvidan.
Buscaré el azul de sus ojos, me hundiré en el mar de su mirada.
Guardaré su recuerdo en un lugar donde guardo el corazón.