La nostalgia devoró su corazón.
El desamor apagó su sonrisa.
El silencio borró su optimismo.
Se refugió en las palabras como modo de amar.
Voló entre cuartillas en blanco.
Sus días se volvieron grises.
El tiempo dejo de doler.
Escribir fue su paz y consuelo.
Su corazón para siempre se cerró.
Me quedare pensando en ti como cada noche.
Me quedare mirando al cielo.
A las estrellas les hablaré de ti.
Ellas velaran tus sueños.
Ellas te harán caminar a mi corazón.
Me quedare mirando al cielo.
Cada suspiro portara tu nombre.
No estás.
No hay nada que me una a ti.
Solo un vano recuerdo.
Solo miles de palabras gastadas.
Solo miles de sueños sin estrenar.
No estás.
Me queda un corazón lleno de goteras.
Me queda un corazón con andamios.
Me queda un corazón cerrado por derribo.
No estás, no importa seguiré escribiendo, aunque haga siglos que me hayas olvidado.
Miénteme otra vez.
Dime cosas que solo tú conoces.
Miénteme otra vez.
Dime que el amor es eterno.
Dime que no te marcharas.
Dime que me quieres, aunque sea la única verdad.
Dime que jamás te marcharas.
Miénteme otra vez.
El corazón vibra con oír solo tu nombre.
El tiempo se detiene cada vez que tus ojos me miran.
Me gusta recordarte.
Me gusta escribirte.
Eres un dulce recuerdo que me da alas en los días grises.
Eres la luz de mis días.