Uno se acostumbra al silencio.
Al dolor a escondidas.
A llorar sin ser visto.
A pensar bajo el agua.
A curar las heridas en sueños.
Uno se acostumbra al silencio.
Al dolor a escondidas.
A llorar sin ser visto.
A pensar bajo el agua.
A curar las heridas en sueños.
No me quedan fuerzas. No me quedan lágrimas.