Cada vez amar es más difícil.
yace un campo de girasoles, un mar amarillo,
bailando al ritmo del viento del verano.
A lo lejos, una montaña majestuosa,
vestida con un manto de nieve eterna,
se alza en silencio, desafiando al cielo,
un testigo silencioso del paso del tiempo.
En el bosque cercano, un río serpentea,
sus aguas cristalinas reflejan la luna plateada,
cantando canciones antiguas a las piedras,
mientras viaja hacia el mar, su destino final.
Y en la quietud de la noche,
cuando las estrellas parpadean como faros lejanos,
la ciudad duerme bajo su manto de luces,
soñando sueños que solo la noche conoce.
Era un día cansado.
Era un día aburrido.
Ya no hay nombres.
No vale la pena.
Ahora la pluma volará sin dueña.
La pluma volará sin ataduras emotivas.
No dolerá a nadie.
No provocará celos.
No dolerá.
Ahora sus palabras quedarán donde siempre están seguras en el aire.
Malos tiempos para la lírica.
Tiempos difíciles para ser romántico.
Tiempos oscuros para expresar emociones.
Siempre aposto a caballo errado.
Se vuelve atrás en ocasiones.
En la lotería nunca dejo de ser un perdedor.
Siempre salió el número incorrecto.
Las canciones ya no duelen.
Tu ausencia ya no pesa.
Mi corazón puede volar sin ti.
No siempre triunfa el amor.
La colección de amores no correspondidos crece.
Tu recuerdo inspira mis dulces palabras.
Siempre pienso en ti.
Cualquier pretexto me sirve para recordarte.
No quiero recordar tu sonrisa.
No quiero seas un fantasma más en mis sueños.
No quiero más palabras.
Las palabras no valen.
Solo las palabras ya no me bastan.
Me he cansado de ser el paciente que espera.
Se acabó el tiempo y te fuiste sin decir adiós.
Tampoco importa ya.
Seguiré mi camino.
Colecciono adioses que ya no duelen.
Los amores distancia tras un cristal.
Son demasiado fríos para mí.
No importa cuanto tiempo pase.
Amar tras un cristal es una cárcel no deseada.
Los amores de cristal no son compatibles conmigo.
Ignoro lo que amas
Ignoro lo que te agrada.
Desde mi isla de música y palabras.
Escribo siempre desde el corazón pensando en ti.
Las brújulas se rompen.