El tiempo a su lado se detiene.
Los días son menos grises.
Las horas son breves.
Misteriosa.
Inspiradora. Tentadora así es ella. Solo sé su nombre. Día a día se cuela en mi corazón.
Solo puedo regalarle algún requiebro.
Un cumplido a tiempo.
Una palabra de aliento.
Su sonrisa alegra mis días, aunque ella jamás lo sabrá.
La isla de su cuerpo es un puerto en el que anidar.
La distancia es tan grande como el mar de sus ojos.
Los momentos dulces son pocos.
La vida pasa rápido.
Las ilusiones apagan.
La sonrisa se borra.
La vida no es más que una sucesión de obstáculos con fecha de vencimiento.
No te olvide.
La magia de tus ojos preside mis noches.
No soy más que una hoja en una libreta llena de recuerdos.
No soy más que un extraño que un día estuvo cerca de ti.
Te echaré de menos.
Te escribiré aunque no me recuerdes.
Te recordaré aunque no sepas que existo.
Te echaré de menos aunque no sepas ya mi nombre.
No me echarás de menos cuando no este.
Derramar lágrimas por mí no vale la pena.
No digas que fui un superhéroe.
Solo, aspire a quererte.
El amor no se mendiga.
El cariño no se suplica.
Se vive en silencio.
El amor ya no mueve el mundo.
Llegará la noche y te abrazaré.
Todo será más sencillo.
Solo el alba nos separará.
Te amararé en silencio.
Te adoraré como un sueño eterno.
El sueño me devolverá la sonrisa que el tiempo y las despedidas robaron.
No recuerdo nada salvo su mirada.
No queda más que el dulce recuerdo de unos días en los que todo era cercano.
El tiempo nos convirtió en extraños, con pequeños recuerdos que el tiempo borrara.
Me quedo con el azul de sus ojos.
Me refugio en su sonrisa.
Es mejor que navegar entre oscuridad y silencio.
El azul de sus ojos es mi, mar favorito.
La magia de su sonrisa, un motivo de inspiración.
Las canciones que me recuerdan a ella siguen en mi memoria.
Aunque no este a mi lado, habita en mi corazón e ilumina mis días llenándolos de dulces recuerdos.
Su nombre está grabado en mi corazón.
Sobre la cama del hospital, las agujas están en su espalda una vez más.
Su mente vuela a otro lugar.
Las lágrimas pueblan su rostro.
Su sonrisa voló lejos de su alma.
El tiempo en la camilla discurre lentamente.
Las noches de lágrima viva ya duran demasiado.
No recuerda la última vez que sonrió.
Los besos se marchitan en un cajón.
Sus sienes ya son un mar de plata.
El reloj se detuvo.
El reloj se detuvo.
Las ilusiones volaron.
La juventud se esfumó en un soplo de aire.
El tiempo es cruel y veloz.
Detesto las despedidas.
Tengo aversión a los silencios.
No quiero discusiones sin fin.
No soporto los días sin ti.
Un corazón muere cuando los recuerdos pesan demasiado.
Necesito un abrazo cuando llueve en mi corazón.
Las brújulas se rompen.