Solo sé su nombre.
Solo conozco su mirada.
Solo recuerdo su sonrisa.
Ignoro aquello que ama.
Simplemente es inolvidable.
Solo sé su nombre.
Solo conozco su mirada.
Solo recuerdo su sonrisa.
Ignoro aquello que ama.
Simplemente es inolvidable.
Me quedaré en el mar de sus ojos.
Me quedaré recordando su voz.
Será un anhelo más.
Me quedaré navegado en el mar de su mirada.
Escribiré mil palabras en su honor.
Mi vida eras tú.
Ahora sé que nunca te alcanzaré.
Eras un sueño producto de mi
corazón.
Mi amor era dulce y sincero.
Hoy sé que otros brazos te protegerán.
Miénteme una vez más.
Dime lo que no quiero saber.
Dime lo que no quiero oír.
Dime que no te marcharas.
Miénteme una vez más.
Devoro noches contando estrellas.
Mientras las nubes pasan sin cesar.
Te escribiré sin besarte.
Te recordaré sin tocarte.
Las estrellas me acompañarán donde siempre.
Mientras vuelvo a recordar tu sonrisa.
No se puede vivir de recuerdos.
No se puede esperar eternamente.
No se puede escribir sin
más.
El amor siempre se marcha sin avisar.
Quizás te quiero demasiado.
Quizás ya estás demasiado lejos.
Quizás no supe decir nada.
Quizás no supe llegar a ti.
Quizás todo quedo en
un deseo sin fin.
Quizás seas un sueño.
Quizás seas un dulce recuerdo.
Quizás seas un amor sin fin.
Cuéntame de ti.
Cuéntame tus sueños.
Háblame de ti.
Háblame de tus pensamientos.
Cuéntame tu universo caótico.
Cuéntame de ti.
Sin un motivo para decir adiós.
Sin un motivo para escribir.
Sin un motivo que no seas tú.
Sin un pretexto que no llevo tu nombre.
Eres mi sueño más reiterativo.
Eres mi inspiración más secreta.
Eres mi mar de lágrimas.
Eres mi universo.
Eres mi todo.
Eres mi sol.
Eres mi oxígeno, maldigo que solo en mis sueños habites sin
permiso.
Mí corazón es un perro abandonado que mira a las estrellas con los ojos perdidos en el infinito.
El tiempo todo lo borra.
El tiempo todo lo marchita.
El tiempo todo lo cambia.
El tiempo ha conseguido que siga esperando al amor.
No hace falta hablar, me basta con recordarte.
Detesto las distancias.
Desteto los días sin ti.
El folio en blanco es mi único aliado.
Te quiero, aunque no lo sepas.
Te recuerdo, aunque duelas.
Te sueño, aunque mis lágrimas llenen el mar.
Recordarte me hace sonreír.
Recordarte me da fuerzas para escribir.
Eres mi talismán para vivir.
La sempiterna soledad me acompaña en bucle.
Las lágrimas con tu nombre retornan a mí.
El amor siempre duele.
Odio los silencios.
Odio las distancias.
Odio las ausencias.
Odio los días sin ti.
Odio escribirte en soledad.
Echaré de menos tu mirada.
Me quedará la esencia de tu sonrisa.
Y el dulce recuerdo de un amor que no fue.
Me quedo con el mar de tus ojos.
No me acostumbro a tus silencios.
No me acostumbro a tus ausencias.
En silencio aprendo a quererte.
Tu piel es mi manto protector.
Las brújulas se rompen.