Busco la calma.
El mundo es una gran mentira.
Todo es pasajero, menos la enfermedad.
Escribir es su terapia.
Añorar a ser queridos es muy duro.
Vivir se ha convertido en una carrera de obstáculos.
El olvido es un lujo que la memoria no permite.
No eres un enigma,
eres el descubrimiento
que me salva del ruido.
Tu esencia es el mapa
de un lugar que no existe,
pero al que siempre quise volver.
Eres el único caos
que he decidido
no ordenar.
No busco miradas fugaces,
busco ojos que sepan leer
la pausa entre mis versos.
Quizás aquí, en este silencio,
encuentres esa parte de ti
que el mundo aún no ha sabido nombrar.