DOMAR

 Eres la voz que aparta el ruido.  

La memoria que no pesa.  

La calma que se acomoda en mis manos.  

El único caos que he decidido no ordenar.


Eres la voz que ahuyenta el ruido,  

la memoria que no lastima,  

la calma que encuentra cobijo en mis manos,  

el único desorden al que renuncié a domesticar.